El objetivo consistía en crear un logotipo que uniera tradición e innovación, evocando gráficamente la pesca ancestral de la lamprea y el fluir de los ríos Miño y Tea que delimitan el territorio.
Otorgamos máximo protagonismo la palabra Lamprea, cuyo interletrado genera un ritmo de llenos y vacíos que recuerda a las pesqueras. Además, uno trazos orgánicos en rojo evocan la silueta sinuosa de la lamprea, el movimiento del agua y el aroma de su preparación gastronómica.
En un segundo nivel, la palabra Ruta acompaña al concepto principal sin restarle protagonismo, mientras que la referencia Río Miño × Río Tea sitúa la marca en su territorio. Esa "x" no es solo un nexo entre ambos ríos: simboliza también las redes utilizadas en la captura de la lamprea, reforzando el vínculo con las artes de pesca tradicionales. El contraste entre la fluidez de las formas verticales y la rigidez de las horizontales aporta dinamismo al conjunto, recreando visualmente el movimiento de la lamprea remontando el río.
La elección de una tipografía contemporánea refresca la imagen de un producto tradicional y garantiza una buena legibilidad, mientras que el uso de mayúsculas espaciadas aporta equilibrio y solidez a la composición. El azul evoca una vida vinculada al mar y el rojo remite directamente al color de la lamprea y su sangre.
En definitiva, creamos una marca expresiva y conectada con el territorio que pone en valor la lamprea como símbolo turístico, gastronómico y cultural, presentando la ruta como una experiencia atractiva capaz de invitar a descubrir todo lo que abarcan los ríos Miño y Tea.