LA MARCA
Fusión de lo Contemporáneo y lo Tradicional
Para plasmar las características del producto a través de su nueva imagen, partimos de un enfoque global que aglutina desde la marca hasta el packaging, pasando por las comunicaciones, el merchandising o los corpóreos destinados a ferias y/o puntos de venta.
En cuanto a la marca, gráficamente, fusionamos tradición y contemporaneidad a través de una tipografía elegante, con presencia, de curvas limpias e inspiración vintage, combinada con divertidas notas de modernidad. Nos referimos a las modificaciones a las que se ha sometido la tipografía, tanto en caracteres tales que el punto sobre la «i» y el punto final, como integrado dentro de la letra «a». En ellos podemos ver la silueta de una galleta a la que se le ha dado un buen mordisco, lo que nos sugiere un producto apetecible y delicioso al que estamos deseando hincarle el diente.
Por otro lado, el slogan «Galiza nunha galleta» se ubica de forma estratégica en la parte inferior en forma de media luna, lo que semeja una sonrisa. Con esta aplicación conseguimos reforzar la cara amable, cercana y familiar de la marca.
En lo que concierne a la gama cromática, optamos por el amarillo mostaza como color principal, una tonalidad que aporta luminosidad, vitalidad y calidez, además de asociarse al dorado de las galletas y a Galicia —por ejemplo, nos remite a las flechas del Camino de Santiago—. Con respecto a los tonos complementarios, nos basamos en los ingredientes que formulan cada receta —coco, café, almendra y chocolate— acercando el color al sabor, y le otorgamos un código cromático que los diferencie. Así establecemos: arena, arcilla, azul grisáceo y naranja oscuro.