LA MARCA
La harmonía hecha marca
Como punto de partida, buscamos un identificador que represente los conceptos de música y acomodación. Gráficamente queremos hacer visibles las iniciales del nombre, el instrumento al que hace referencia —el arpa— y aspectos del entorno —la ría—.
Componemos el icono a partir de líneas que dibujan un arpa de forma sintética. Esa arpa, a su vez, se puede interpretar como una "H" y como una "A", jugando con las iniciales del nombre "Arpa" "Azul", y también con la dualidad lingüística Arpa-Arpa. Las líneas curvas y retorcidas aluden a notas musicales sentadas en un pentagrama.
Las formas de ese arpa también evocan una casa o incluso un granero. La parte superior actúa como cubierta, representando la construcción típica gallega con cubierta a dos aguas, mientras que las líneas verticales son los tacos, tableros que actúan como respiraderos.
El logo está compuesto por una tipografía estilizada, de madera fina y con curvas, siguiendo la misma representación simbólica del personal. Para reforzar la connotación del azul con el agua y la ría, marcamos las olas en la "z". El corte y la curva inferior de la "A", hace que se perciba como inicial, pero sin romper la palabra.
La gama cromática utiliza los azules, como no podía ser de otra manera, para evocar el nombre y el entorno. Usamos el celeste con tonos violetas como color principal y de los alojamientos, por la tranquilidad que transmiten, mientras que usamos el azul eléctrico para las actividades más lúdicas. En la parte de producción, un color más corporativo en tono intermedio.
En definitiva, hemos creado una marca muy icónica, versátil, fácilmente reconocible y llena de connotaciones. Una imagen que permitirá a la empresa crecer en todos los ámbitos y ser reconocida por diferentes públicos como referente.